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Cartas

El absurdo en la política venezolana

Los titulares abundan sobre acontecimientos políticos en Venezuela, de algún disparate de Maduro o alguna infructuosa actividad opositora. A veces leemos que algún interno del Oráculo del Delfos latinoamericano, descubriendo el agua helada, nos dice que Maduro se aproxima a una dictadura, como si no fuera dictadura desde que el tristemente Hugo Chávez tomó posesión, burlándose de la Constitución y entregó Venezuela a Fidel Castro dando lugar a la tragicómica ironía repetida por los mismos venezolanos: “CUBAZUELA”. En muchos medios se comentó, medio en serio, medio en chasco, que Venezuela se convertía en colonia cubana.

Los Castro se apoderaron de Venezuela y su petróleo. Igual que hizo en el Chile de Allende y la Nicaragua sandinista, envió sus testaferros para controlar el ejército, organizó un gabinete paralelo para controlar el gobierno y la seguridad y las comunicaciones se pusieron al mando del exministro del interior cubano, el patibulario Ramiro Valdez.

Es paradójico ver familiares de presos políticos venezolanos ir a Europa y tomarse fotos con el Papa Vaticano, con líderes políticos de la Unión Europea y sus fotos publicadas en los mismos medios que anuncian el apoyo europeo y de esos mismos líderes a Raúl Castro y Cuba castrista.

Es ridículo ver como pecan de ignorancia, que el régimen venezolano, Maduro y su caterva, existen, única y exclusivamente por el control cubano castrista sobre Venezuela, y si no fuera por los comunistas de Cuba durarían menos que un helado en las manos de un niño. Maduro no es más que un procónsul títere del Raúl Castro y mientras dure Raúl Castro y su régimen, dura Maduro.

La democracia y libertad de Venezuela pasa por La Habana igual como la famosa “paz colombiana” pasó por esa.

De eso tienen que estar conscientes los venezolanos, pero especialmente los políticos de doble estándar y doble discurso europeos, que con la mano derecha se solidarizan con los reprimidos venezolanos y con la izquierda apoyan al régimen de Raúl Castro, lo que es decir apoyan a Maduro veladamente.

La meta no debe ser buscar acabar con Maduro, la meta debe ser acabar con Raúl Castro, sino es así, el resto es hipocresía europea. Si se quiebra la columna, se derrumba el edificio.

J. Ignacio Cardoze

Coral Gables

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de julio de 2017, 7:01 p. m. with the headline "El absurdo en la política venezolana."

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