Por qué aferrarse al poder. Maduro puede terminar como Saddam Hussein
Hemos visto a través de la historia, aun la más reciente, que muchos gobernantes, en su miserable afán por mantener el poder, no escuchan el clamor popular. Lo vimos más recientemente en Egipto, Libia e Irak. A esos señores se les prometió y garantizó integridad a sus vidas si dejaban el poder. No escucharon y sabemos cómo terminaron Saddam Hussein y Gaddafi. Hoy Maduro, sin querer reconocer que nadie le quiere ni respeta, no escucha y va camino de que la historia con él se repita como con Hussein. Dijo recientemente, luciendo un uniforme militar: me parezco a Saddam Hussein. No hay dudas de que te pareces a él, Maduro, y ten cuidado que, por no escuchar, vas como él, camino al cadalso. El domingo Venezuela dio al mundo un ejemplo digno de ser hijos legítimos de Bolívar. Para quienes vivimos prestados en libertad por haber perdido la nuestra hace 58 años, nos da felicidad y alegría el saber que en Venezuela se está también luchando por nosotros, y los agradecidos lo agradecemos, y por eso, hoy más que nunca, les decimos: Gracias, Venezuela. Gracias, hermanos venezolanos.
Laureano Martinez- Hialeah.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de julio de 2017, 6:55 p. m. with the headline "Por qué aferrarse al poder. Maduro puede terminar como Saddam Hussein."