Venezuela y los baobabs de ‘El Principito’
En el libro de Antoine de Saint-Exupéry El Principito, el personaje principal explica la necesidad de actuar sin dilación cuando se detecta una semilla de una planta nociva germinando y el autor lo cuenta así: “…había semillas terribles… como las semillas del baobab… Si un baobab no se arranca a tiempo, no hay manera de desembarazarse de él más tarde. A veces no hay inconveniente en dejar para más tarde el trabajo que se ha de hacer; pero tratándose de baobabs, el retraso es siempre una catástrofe”.
En Honduras, en junio de 2009, cuando Manuel Zelaya dio el primer paso en busca de la reelección prohibida por la Constitución, las instituciones de ese país cortaron por lo sano y lo expectoraron sin dilación hacia Costa Rica. La izquierda internacional armó su alharaca pero hoy Honduras está a salvo del socialismo del siglo XXI que atizó Hugo Chávez en la región.
En la práctica el chavismo consumado, que acaba de despojarse en Venezuela de los residuales y tenues velos democráticos que le quedaban, ha optado por establecerse descaradamente por la fuerza.
Las protestas de la comunidad internacional, incluidos los tímidos y equidistantes llamamientos del Vaticano, no significan nada cuando un régimen elige perpetuarse por la violencia interna. Maduro ha dicho que si no es con los votos será con las armas que “defenderán la revolución”. Uno de los ingredientes esenciales para la supervivencia de estos regímenes es el “antiimperialismo”. Básicamente es la confrontación retórica con los Estados Unidos. Esto les garantiza el apoyo y la movilización de cierta parte de la población de Venezuela y de la región y al mismo tiempo le sirve para paliar las acciones de aislamiento y presiones económicas internacionales. Lamentablemente contará de seguro con el auxilio de los países adversarios de Estados Unidos, por ejemplo Rusia, Irán y otros con menos poder pero influyentes en la izquierda, incluyendo en organismos internacionales de cierto peso.
Volviendo a El Principito, el baobab chavista parece estar echando las raíces 18 años después de haber sembrado Chávez su semilla. “Tratándose de baobabs, el retraso es siempre una catástrofe”.
Andrés Pérez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de agosto de 2017, 2:28 p. m. with the headline "Venezuela y los baobabs de ‘El Principito’."