Médico y farmacéutico
En otros tiempos se decía que el médico del pueblo no podía ser al mismo tiempo el dueño de la farmacia, o como decían entonces, de la botica.
Ahora no es raro notar en consultorios médicos la presencia de productos a la venta. Eso se ve especialmente en oficinas de dermatólogos. Dicen que eso está permitido, pues más bien se trata de productos cosméticos. De todas formas a muchos pacientes no les gusta ver a su profesional de la salud metido a comerciante.
Quizás sea una señal de la crisis por la que atraviesa la profesión médica. Los seguros pagan muy poco por consulta, y los pacientes se muestran refractarios a los copagos.
También sucede que ahora se dificulta consultar a los especialistas porque muchos seguros exigen referido del médico primario. Eso hace que los enfermos vayan menos a los médicos y prefieran automedicarse, cosa muy arriesgada.
Además, hay personas que aprovechan viajes a sus países de origen, como Panamá, Costa Rica, México y hasta Cuba, para hacerse chequeos médicos. Dicen que es económico y que los médicos de por allá se toman más tiempo en atenderles con calma, y hasta les dejan las radiografías y copias de los análisis clínicos.
La situación de la medicina en Estados Unidos debe preocupar a médicos y pacientes, e impulsar a la búsqueda de soluciones viables. Parece que se necesita simplificar el mundo de los seguros.
Eduardo M. Barrios, S.J.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de agosto de 2017, 1:20 p. m. with the headline "Médico y farmacéutico."