Cuba: el mito de la apertura
“A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad”, dijo Albert Camus.
Aunque se ha escrito mucho sobre el tema, no puedo resistir comentar sobre las declaraciones dadas por la secretaria de Comercio, Penny Pritzker, sobre “el cambio positivo” que se haría en la población cuando los empresarios norteamericanos puedan comerciar con Cuba.
En el discurso principal del foro realizado en Tampa, “Tampa a la Vanguardia de un Cambio Histórico”, la señora Pritzker repitió la propaganda oficial sostenida por el gobierno de Obama para tratar de convencer al pueblo de este país que las medidas, hasta ahora unilaterales, que se han tomado vis a vis Cuba son para mejorar la vida y las libertades del pueblo esclavizado.
Desgraciadamente, los únicos que están llenos de ilusiones son los sufridos cubanos de allá, para los que un mínimo cambio les da esperanza de poder lograr una vida mejor. Los inversionistas de acá saben perfectamente que negociarán con los Castro, que las medidas de aperturas comerciales son un mito, y que lo que buscan son garantías bancarias, Cuba no paga deudas, y un nuevo mercado.
Los políticos conocen que la historia demuestra que cambios comerciales no producen democracia (ejemplo: China y Vietnam), solo enriquecen a la cúpula y apoyan las medidas por ideología socialista e intereses personales. La población seguirá sin libertad, quizás con menos miseria, y morirá de desilusiones.
Fernando J. Milanés
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de abril de 2015, 2:00 p. m. with the headline "Cuba: el mito de la apertura."