Sinceridad y engaño
La sinceridad es la virtud de procurar decir siempre la verdad. Es una virtud, porque quien no miente es sincero, confiable y digno de respeto.
Nadie admite sus defectos, nadie dice: miento, soy deshonesto, he tenido problemas por manejar borracho, he maltratado a mi esposa, entre muchos más que sería imposible enumerar.
Quien en realidad es sincero, no tiene necesidad de hacer alarde de sus virtudes porque le parece que serlo es algo natural que debe existir en todos los seres humanos.
En cambio, el falso, el hipócrita, el mentiroso, no cesa de reiterar constantemente que es sincero, leal, honesto, franco y respetuoso. Quizás por eso, hay un dicho que dice: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.
Quien es sincero, lo refleja en cada pequeño acto de la vida y en cada una de sus palabras y sin pretenderlo, por ser sincero hiere, porque a veces, la verdad duele. Pero como, por lo general, las personas sinceras son discretas, saben elegir el momento apropiado para manifestar en privado los asuntos de carácter personal.
Ser sincero no implica hacer sentir mal a una persona delante de los demás, pues nadie es perfecto y es importante ser compasivo, discreto y no decir cosas que aunque verdaderas, no perjudican a otros y sí puede herir u ofender a quien cometió un pequeño error. En estos casos, lo mejor es callar.
El que no es sincero, engaña y jamás piensa que tarde o temprano la verdad saldrá a la luz y la gente le perderá la confianza que le tenía, la cual es muy difícil de recuperar.
Engaño es pretender vivir una doble vida y querer quedar bien con Dios y con el diablo.
Podemos ser siempre sinceros porque no tenemos necesidad de decir todo lo que pensamos, pero si expresamos algo, tenemos la obligación moral de decir lo que creemos, no tiene ningún objeto engañar a los demás.
No se debe asegurar jamás algo de lo que no se está totalmente seguro que es verdad, pero si divulgamos algo de lo cual no estamos seguros, debemos advertir que no estamos seguros de la veracidad, o callar.
La sinceridad nos permite vivir en paz con nosotros mismos y con los demás.
José M. Burgos S.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de abril de 2015, 0:00 p. m. with the headline "Sinceridad y engaño."