Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Cartas

Las ventas, las compras y el futuro

Desde el trabajador por cuenta propia hasta las más grandes corporaciones tienen un solo propósito: vender. Venden productos o servicios. Todos compramos productos y servicios. Si los que compran no tienen dinero para comprar, los que venden no tienen a quienes venderles. La idea de que para que, en la actualidad, una economía prospere primero tienen que prosperar los que crean las empresas es un mito. Si los que compran tienen dinero para comprar, las empresas surgen; el dinero, acumulado o prestado, aparece y el producto se fabrica o el servicio se brinda. Apple tiene 200,000 millones de dólares en efectivo y no sabe qué hacer con ellos y hay un billón (trillón en inglés) de dólares escondidos en paraísos fiscales. Los dueños de empresas o los que aspiran a serlo no invierten su dinero para tratar de mejorar la economía o darle trabajo a los que no lo tienen, sólo invierten si ven una oportunidad de ganar dinero.

Los que compramos, cuando pagamos las compras pagamos todos los gastos de la nación y lo hacemos con el dinero fruto de nuestros trabajos cualesquiera que estos sean. Si no hay trabajo no hay dinero y si no hay dinero no hay compras y la economía se desploma. Si hay trabajos hay dinero, se hacen las compras y la economía prospera. Bien sencillo, en esto se basa el capitalismo, no lo compliquen más.

Al principio se pensaba que el sistema capitalista se saturaría cuando todos tuvieran lo que necesitaban y las compras se estancaran haciendo colapsar al sistema, pero la ciencia, que fue lo que permitió el surgimiento del capitalismo, siguió impulsando el sistema. Los nuevos inventos fueron creando nuevas fuentes de trabajo: automóviles, radios, televisores, en fin, nuevos productos para comprar y más personas trabajando en su producción. Los préstamos bancarios a empresas y personas en sus diferentes formas consolidaban el sistema.

Pero ahora, la ciencia eliminará empleos y no hay marcha atrás. Las empresas que no se automaticen no podrán sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo y globalizado. Muchas no dependerán de mano de obra barata sino de empleados capacitados y claro, robots y máquinas robotizadas. Se espera que para el 2035 más del 40% de los empleos sean ocupados por robots. Pero hay un problema. Los robots no compran. Entonces, ¿qué sistema económico tendremos que usar? ¿Qué tratados comerciales habrá que hacer? ¿Qué tipo de educación hay que impartir y cómo? ¿Qué servicios sociales habrá que proveer? ¿Qué pasará con los desocupados perennemente innecesarios? Estamos en el principio del futuro y una nueva y diferente discusión se impone.

Raúl Sorondo

Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de octubre de 2017, 4:13 a. m. with the headline "Las ventas, las compras y el futuro."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA