Por mis amigos en Puerto Rico
No tengo familia en Puerto Rico pero tengo varios amigos allá y algunos amigos que tienen familiares en la isla.
En comunicación con ellos me han explicado sin exageraciones la magnitud del desastre que produjo el huracán María. No hay más que ver esos reportajes y vistas de lo que quedó de la Isla del Encanto.
Muchísimas personas de una forma u otra nos hemos volcado a ayudar a los que han quedado sin hogar, sin comunicación y pasando extremas vicisitudes para poder comer, vestirse, dormir, etc.
No creo que es justo ni correcto hablar desde su casa de descanso o desde su silla o sofá criticando los que en condiciones tan adversas están tratando de aliviar tanta devastación. Es muy cómodo ver las cosas desde afuera sin querer darse cuenta de la realidad.
Visitas de fantasía que tienen más carácter político que el propósito de ayudar, curiosos que quieren enseñar la cara y acercarse a dar la mano a los que se están rompiendo el lomo, definitivamente no está bien.
Puerto Rico es una isla pero es parte de los Estados Unidos y los puertorriqueños no son menos que otros ciudadanos de Nueva York o Washington. Si las máximas autoridades van a ayudar que lo hagan con espíritu humano y de cooperación, no criticando y hablando sin pensar.
Dios quiera que todo vuelva pronto a la normalidad y no surjan más inconvenientes.
Arriba, Puerto Rico, estamos para ayudar.
Por mis amigos.
Juan J. Campos
Por e-mail
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de octubre de 2017, 2:02 p. m. with the headline "Por mis amigos en Puerto Rico."