Respeto al himno nacional
En agosto de 1958, viajamos a este gran país formando parte de un equipo de béisbol que representaba a mi país natal, Cuba. Al empezar de cada partido nos parábamos en atención para el solemne acto de la interpretación del himno estadounidense y seguidamente el himno cubano, que además de sentirnos orgullosos de que en otro país fuera interpretado, que fuera recibido con gran respeto no sólo por los jugadores del equipo contrario, sino por los asistentes al parque beisbolero.
Los cubanos exiliados sabemos bien que el derecho más importante de un ciudadano en un país libre es el poder expresar sus pensamientos y demostrarlo de una manera pacífica, aunque eso debe ser en su propio tiempo no en el de su empleador del cual devenga un salario, que es producto de lo que pagan los clientes por los servicios prestados.
Un empleado debe dejar sus problemas personales al entrar en su centro de trabajo, o dejar de asistir, eso también debe ocurrir en los parques deportivos.
Es un sentimiento agradable cuando observamos por televisión o en el parque un juego de béisbol y vemos a jugadores extranjeros en atención y con gran respeto a este gran país, cuando se interpreta el himno. Si estos jugadores extranjeros lo hacen, en los terrenos deportivos, los jugadores estadounidenses no deben faltar el respeto al símbolo de nuestra nación debido a asuntos personales, imponiéndonos sus puntos de vista a los que les pagamos. Sí, nosotros somos los que le pagamos un sueldo que en su total de un año, es mayor que lo que muchos de nosotros hemos ganado durante toda la vida trabajando duro y respetando a los demás.
Julián Darío Miyares
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de octubre de 2017, 3:35 p. m. with the headline "Respeto al himno nacional."