Cartas

Premio por la paz mundial

Beatrice Fihn (izq.), directora ejecutiva de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN); Daniel Hogsta, coordinador, y Grethe Ostern, integrante del comité directivo, celebran con champaña en la sede de ICAN en Ginebra, al conocer que la organización es la ganadora del premio Nobel de la Paz de este año.
Beatrice Fihn (izq.), directora ejecutiva de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN); Daniel Hogsta, coordinador, y Grethe Ostern, integrante del comité directivo, celebran con champaña en la sede de ICAN en Ginebra, al conocer que la organización es la ganadora del premio Nobel de la Paz de este año. AP

Mientras los belicosos presidentes Donald Trump y Kim Jong-un mantenían a la humanidad en zozobra amenazando con pulsar el botón rojo que daría inicio a una temida guerra nuclear, un conglomerado de organizaciones no gubernamentales de más de 100 países recibió el Premio Nobel de la Paz 2017. La Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN) quiere llamar la atención sobre las consecuencias catastróficas de cualquier uso de las casi 15,000 armas nucleares que acechan la paz mundial.

Rusia y los Estados Unidos, único país que ha detonado armas nucleares en un conflicto, son las potencias que poseen la mayor parte del arsenal con 13,800 artefactos de los cuales 1,800 están preparados para ser activados en cuestión de minutos, siguen la lista: Francia, China, Reino Unido, India, Israel, Pakistán y Corea del Norte.

Las bombas nucleares están consideradas como las armas con mayor poder destructivo y el riesgo de una guerra implicaría el asesinato indiscriminado de civiles, contaminación radioactiva, enfermedades con secuelas físicas, transformaciones genéticas y efectos climáticos a largo plazo.

Cuando al científico Albert Einstein, considerado por algunos como el padre de la bomba atómica, le preguntaron sobre algún arma para contrarrestar el poder de la bomba atómica, simplemente sugirió la paz como la mejor de todas las armas.

Edwin Villasmil

Miami

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