Cartas

La espada de Damocles

El gobernante cubano Raúl Castro (izq.) saluda a varios oficiales en un evento en homenaje al Che Guevara, en Santa Clara, el 8 de octubre.
El gobernante cubano Raúl Castro (izq.) saluda a varios oficiales en un evento en homenaje al Che Guevara, en Santa Clara, el 8 de octubre. AP

Creer que los métodos pacíficos que están aplicando con mucha valentía las agrupaciones que luchan dentro de Cuba contra la dinastía de los Castro nos llevarán a la libertad de nuestro país es un sofisma y no una realidad.

Desde el inicio de la civilización empezó la lucha entre la libertad y la tiranía y siempre la libertad se ha impuesto; porque ese sentimiento es parte intrínseca del ser humano.

El régimen comunista de Cuba viola sistemáticamente, junto con otras tiranías, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, ¿pero de qué sirven esas declaraciones si no se imponen medidas punitivas contra los países que las violen?

Este país reestableció relaciones diplomáticas incondicionalmente con Cuba, lo cual considero una traición, como lo fue no darle la ayuda prometida a los heroicos miembros de la Brigada 2506 cuando desembarcaron en Playa Girón; también es una vergüenza que las llamadas democracias presenten a un criminal como Raúl Castro como presidente de Cuba.

No olvidemos que los culpables de nuestra desgracia fueron el sargento Batista por dar el golpe de Estado el 10 de marzo de 1952, y el presidente Carlos Prío, porque no supo defender la república. Estos hechos justificaron la lucha revolucionaria dirigida desde su escondite en la Sierra Maestra por el difunto Fidel Castro y su hermano Raúl. Recordemos siempre que si no hubiera existido un 10 de marzo no hubiera habido nunca un primero de enero.

No olvidemos que el comunismo se derrumbó como un castillo de naipes cuando la Unión Soviética fue disuelta por Mijail Gorbachev y Boris Yeltsin.

No olvidemos que después que se derrumbó el muro de Berlín, todos los países de Europa del Este abandonaron el comunismo y abrazaron la democracia. Es posible que eso mismo suceda en nuestro país cuando una nueva nomenclatura tome el poder cuando el diablo reúna en el infierno a Raúl Castro con su hermano.

La espada de Damocles está lista para caer sobre las cabezas de los que nos hablaron de libertad y democracia y nos llevaron a la tiranía y la miseria.

Hiram González Herrera

Miami

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