Dime qué coleccionas
Las expresiones atentado terrorista-armas y atentado criminal-armas tienen un factor común: armas. Estas, usadas en tiempos de guerra o de paz, están fabricadas para matar, para derramar sangre, para acabar con la vida. Hace poco fueron utilizadas en Las Vegas, Nevada, donde perdieron la vida decenas de personas y cientos resultaron heridas que habían ido a un concierto al aire libre para pasarla bien en un Festival de música country. Y después fueron utilizadas en la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, Texas, donde murieron unas 26 personas y una veintena resultó herida que habían asistido al culto dominical.
Pensar en armas, por asociación de ideas, te lleva a pensar en la Asociación Nacional del Rifle y a su vez en Odebrecht, la gran compañía brasilera que se dedica a grandes construcciones y que repartió dinero a muchos políticos en toda América para granjearse fabulosos contratos. Y es que, también, la ANR aporta cuantiosas donaciones a las campañas políticas de muchos congresistas, entre ellos: Marco Rubio, John McCain, Carlos Curbelo, Ted Cruz, Mario Díaz-Balart, Henry Cuellar.
Si como se divulga son cientos los congresistas que reciben apoyo económico de la ANR, ¿se puede esperar que éstos –los congresistas– hagan algo para mejorar la Segunda Enmienda? Quizá sea posible, pero menos probable. Sin embargo, los electores pueden decidir votando a favor de legisladores que estén en contra de la posesión de armas y que no acepten donaciones de la Asociación Nacional del Rifle.
Decía un viejo refrán: dime con quién andas y te diré quién eres. Parafraseando se podría decir: dime qué coleccionas y te diré quién eres. Hay muchísimas cosas que coleccionar, pero ¿por qué armas? Sería interesante conocer si en el perfil sicológico de quienes compran armas adictivamente hay algún factor morboso.
Desafortunadamente, la Segunda Enmienda se pareciera a un chicle de goma, se estira y se encoge a voluntad, se la da la forma que se desee, a favor o en contra. Pero aún la sangre no ha llegado al río, aunque es mucha la vertida. ¿Cuánta más? La copa aún no se ha llenado. ¿Cuántas gotas faltan?
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2017, 4:54 p. m. with the headline "Dime qué coleccionas."