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Cartas

El Encanto, un paraíso perdido

El 13 de abril de 1961, alrededor de las siete de esa noche, el edificio de la tienda habanera de la cadena de tiendas por departamentos EL ENCANTO, fue destruido en minutos por un incendio. Se perdió una de las tiendas más bellas en el mundo, reconocida así por artistas, dignatarios de otros países que la visitaban y hasta el famoso diseñador francés Christian Dior, cuando la visitó a mediados de los años cincuenta.

Pero en realidad ese paraíso se perdió el 13 de octubre de 1960, cuando fue despojada la empresa a sus legítimos dueños: los accionistas, los gerentes y los empleados, donde todos tenían participación en las ganancias desde su fundación en 1888.

Las personas que visitaban esas tiendas y los empleados la recuerdan como el paraíso perdido, donde los trabajadores eran tratados con cariño y respeto, y a la vez los clientes recibían la cortesía habitual con que siempre eran atendidos.

También se perdió la empresa privada cubana, que fue el motor económico que en sólo medio siglo desde el fin de la era colonial, colocó al país como uno de los más avanzados en el Hemisferio Occidental.

Una teoría foránea, impulsada por intelectuales de pacotilla y seguida por personas que deseaban disfrutar bienes sin tener que trabajar, destruyó en pocos años esa estructura maravillosa que fue creada con mucho esfuerzo y dedicación por varias generaciones de cubanos, los cuales trabajaban duro teniendo por incentivo el progresar para así asegurar su bienestar, el de su familia y de la patria. Cuando todo eso desapareció, se perdió el paraíso.

J. Darío Miyares

Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2015, 1:00 p. m. with the headline "El Encanto, un paraíso perdido."

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