Después de la Cumbre: más pragmatismo y menos beligerancia
Hay una nueva realidad en el sistema interamericano. Sobre todo un mundo que ordenar, o reinventar, repleto de prioridades y metas que alcanzar.
El discurso, acusando a EEUU de los males de América Latina es demodé; al igual que continuar insinuando que existe una amenaza existencial externa, donde no la hay. Desde luego también es una manera de distraer la atención de la responsabilidad propia, de cada nación, ante los problemas emergentes y apremiantes.
Estimo que el progreso va a ser lento pero seguro. Cuba se hunde a menos que pueda substituir la reducción del subsidio venezolano. Su única alternativa es continuar la reforma económica y la normalización de relaciones con EEUU
Raúl Castro y el presidente Barack Obama se dieron la mano. Efectivamente, es un gesto simbólico, pero también fue sin duda el certificado de defunción de la vieja doctrina de la Guerra Fría.
El gesto va más lejos que la repercusión entre los dos países, que sabemos es abundante. Estamos en presencia de un nuevo mensaje y una nueva realidad. De pronto se ha creado una nueva circunstancia para todos los actores de turno y su futuro.
Marino López-Blanco
Key Biscayne
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de abril de 2015, 8:00 a. m. with the headline "Después de la Cumbre: más pragmatismo y menos beligerancia."