¿Somos juguetes del destino?
Existe una expresión que dice: “Ver para creer”, pero no siempre es verdadera.
El aroma de una flor no lo vemos, pero sabemos que existe, gracias al sentido del olfato. Hay planetas que no se pueden ver sin la ayuda de potentes telescopios. No los hemos visto, pero sabemos que existen.
No quedan testigos presenciales de la Revolución Francesa, pero sabemos que existió.
Los seres humanos somos diestros opinando, pero no actuando correctamente. Sabemos desarmar, pero nos cuesta volver a armar lo que hemos desarmado, nos sobran piezas.
Por azar, entendemos la forma en que se desarrollan los acontecimientos inesperados, cuando parecen obra de la casualidad. De tal forma, que creemos en el azar porque los seres humanos no podemos percibir o entender las causas de algunos eventos.
Las rifas, loterías o juegos son productos del azar porque nadie sabe los resultados con antelación, a no ser que exista trampa.
Muchas veces, los seres humanos nos convertimos en juguetes del azar o de circunstancias impredecibles –que es lo mismo– porque nadie sabe a ciencia cierta qué nos deparará el destino.
José M. Burgos S.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2015, 1:00 p. m. with the headline "¿Somos juguetes del destino?."