Si Oprah se postula
Hace pocos días, conversando por vía digital con un amigo cubanoamericano (nacido en Cuba y expatriado desde niño, como yo) que se autodefine como “historiador profesional”, comenté que casi todas las reacciones que había suscitado en su página de Facebook su invitación a oponerse a la eventual candidatura de Oprah Winfrey a la presidencia tenían un tinte marcadamente racista... Ante mi comentario y pregunta –“¿Estoy equivocado?” (Am I wrong?)– su respuesta fue: “Puede que tengas razón. ¿Y qué?” (You may be right. So what?)
Es ese “so what” de mi amigo, el Herodoto miamense, el que fácilmente pudiera hacer añicos la frágil cristalería en la que hemos convertido a nuestra sociedad, según la define esta columna reciente http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article194805264.html.
El actual POTUS (y la camarilla de amanuenses y eunucos que lo rodean) envalentona a diario a quienes durante años ocultaron pudorosamente su racismo –no es el caso de mi amigo, que al igual que algunos otros “intelectuales” cubanos, siempre lo ha llevado mal disimulado (so what?)– invitando, subliminalmente, a una renovada lucha por el enaltecimiento de esa superioridad racial que todo racismo implica.
Y lo más llamativo (y risible) es que personajes como mi amigo sean capaces de ver al KKK como su aliado, a pesar de que su condición de cubanos los excluye del aura protectora de esa organización que, seguramente, los desprecia y los rechazaría como miembros.
Lo que no quita que mi amigo se haya ganado con creces el preciado título de presidente honorario del KKK de Miami: el “Kuban Knuckleheads’ Klub”, quiero decir...
José Manuel Pallí
Coral Gables
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de enero de 2018, 2:49 p. m. with the headline "Si Oprah se postula."