Cartas

Ayudas a Cuba

Las torrenciales lluvias que han caído sobre Cuba han provocado muertes y la destrucción de varias estructuras en lo que fue la bella capital cubana, La Habana.

Tal pareciera que esos torrenciales aguaceros fueran lágrimas de Dios, derramadas por nuestro Sumo Creador por el dolor de ver la indefensión de sus hijos ante sus verdugos, que los han llevado a vivir en tan gran miseria y abandono.

Ahora que, bajo las negativas medidas del presidente Obama, se facilitan tantas “ayudas” a la dictadura que desgobierna la isla, debemos estar alertas, pues seguramente muchos intereses que buscan reforzar el sistema imperante aprovecharán para, bajo esas circunstancias, enviar grandes cantidades de dólares, los cuales, como siempre ha pasado, irán a engrosar las ya repletas cuentas bancarias de los verdugos.

Las ayudas deben hacerse en forma directa a los necesitados, nunca a través del desgobierno castrista. Si de verdad hay “aperturas”, esta sería una forma de comprobarlo.

Neil V. Núñez

Miami

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