Ciudad turística, pero poco hospitalaria
Miami es una ciudad turística, pero curiosamente, no es muy hospitalaria. Muchos turistas se quejan de la mala educación y, en ocasiones, del maltrato a que son sometidos desde el mismo instante en que arriban a la Capital del Sol.
En el aeropuerto es muy difícil ver un rostro sonriente. Sería una buena idea que se hiciera una campaña educativa y se les exigiera a todas las personas encargadas de tratar con el público, un mínimo de consideración y cortesía, ya que esto contribuiría a que Miami fuera reconocida como una ciudad culta y acogedora.
La hospitalidad debe ser una norma para una ciudad turística, y ésta consiste en acoger bien a los visitantes, comenzando con un buen recibimiento. Cualquier persona, residente o visitante, se siente muy mal cuando hace una llamada telefónica y al otro lado de la línea le contestan con un: “oigo o diga” y que al dar los buenos días le contesten con un displicente: “dígame”. Otra cosa que causa muy mala impresión al visitante es la agresividad de los conductores en calles y autopistas que no respetan normas de elemental cortesía y consideración para con los demás. Si las autoridades correspondientes exigieran a la ciudadanía un mejor comportamiento y les enseñaran a sus residentes, comenzando por los jóvenes, a respetar, Miami ganaría prestigio por ser una ciudad amable y acogedora, generando así un mayor flujo turístico para beneficio de todos los residentes de esta ciudad.
José M. Burgos S.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de septiembre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "Ciudad turística, pero poco hospitalaria."