Cartas

Indignado pero honrado

El presidente Donald Trump ha mantenido una tensa relación con Corea del Norte en torno a las armas nucleares.
El presidente Donald Trump ha mantenido una tensa relación con Corea del Norte en torno a las armas nucleares. TNS

El 27 de agosto se publicó un artículo muy ofensivo contra el Presidente.

El Presidente y su equipo trabajan duro para eliminar el riesgo nuclear con Corea del Norte, renegociando desfavorables convenios comerciales con países amigos y no tan amigos, abriendo las puertas a productos norteamericanos, obteniendo mejores participaciones de los aliados a los gastos de defensa. Está presionando a Irán para eliminar los peligros atómicos, peligros mundiales de un desastre.

Con China y Rusia estamos logrando también mejores relaciones comerciales.

En vez de apoyar y felicitar todos estos logros, muchos periodistas se dedican a atacar y ofender al Presidente, entre ellos el escritor cubano Alejandro Armengol.

Dice en su artículo, comparando a nuestro presidente con Hitler y Mussolini: “¿No comenzaron los trenes a llegar a su hora con Mussolini? ¿No salió de la recesión Alemania tras la llegada de Hitler?”

Mussolini y Hitler efectivamente hicieron que llegaran a su hora los trenes cargados de gente, niños, jóvenes, viejos, civiles y soldados de Alemania, Polonia, Hungría, Holanda, etc., a campos de muerte, donde se transformaron en cenizas.

Alemania en un tiempo salió de la recesión, confiscando los bienes de las personas que deportaron y mataron.

No queremos copiar los sistemas nazifascistas, que dejaron más de veinte millones de personas asesinadas y destruyeron toda Europa.

Tampoco es cierto que la administración del presidente Trump es catastrófica, y que realmente no importa para dirigir al país económicamente, sino como se forma al país culturalmente.

Para completar, compara nuestro gobierno con el de Fidel Castro.

Muchos que llegamos a los Estados Unidos en busca de libertades y posibilidades económicas, agradecemos a Dios lo que encontramos para nuestra familia sin denigrar a los dirigentes elegidos libremente, lo que en nuestros países de origen no se logró.

José Weiss

Bal Harbour

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