Traemos valores, pero también malas costumbres
Por no hablar de quienes meten su auto en tu espacio de estacionamiento. O de plano te cierran el paso a tu coche al estacionarse en un sitio donde no se puede parar. O que de milagro no te atropellan cuando intentas cruzar una senda en el supermercado; para ellos el cruce de peatones no existe, la cosa es de “échate a un lado” que te apachurro.
Y si te quejas, entonces te quieren comer. A mí me parece que esto es el resultado de reunir a tanta gente tercermundista en una sola ciudad. Son gente que hasta el otro día conducía una yunta de bueyes, o a todo dar, una bicicleta.
Eso de las cajeras dejar esperando al cliente para chismear es típico de Cuba, donde todos hacen que trabajan. Yo conocí a Miami por primera vez en la década del 50; nada de esto pasaba. Quienes venimos a EEUU traemos con nosotros muchos valores, pero también una gran parte de nuestras malas costumbres y hasta nuestros peores vicios.
Manuel Ballagas, Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2018, 8:40 p. m..