Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Cartas

California da un giro a la izquierda

El concejal Mitch O’Farrell, quien es miembro de la tribu indígena Wyandotte, ha promovido la remoción de símbolos de la conquista española en Los Ángeles. En la foto, O’Farrell hace una intervención acompañado de otros líderes indígenas en el concejo de Los Ángeles, el 4 de noviembre de 2016.
El concejal Mitch O’Farrell, quien es miembro de la tribu indígena Wyandotte, ha promovido la remoción de símbolos de la conquista española en Los Ángeles. En la foto, O’Farrell hace una intervención acompañado de otros líderes indígenas en el concejo de Los Ángeles, el 4 de noviembre de 2016. TNS

Leo a nuestro estimado periodista Alejandro Armengol hablando acerca de la mala idea y acción posterior de la ciudad de Los Ángeles en retirar una estatua dedicada al descubridor Cristóbal Colón.

Es cierto que la conquista produjo explotación, muertes, violaciones y el casi exterminio de los aborígenes de las tierras de América, en el caso cubano, aunque ese no es hoy el tema, los nativos fueron exterminados en menos de una centuria de dominio colonial. Pero también sucede que América tanto norte, sur y centro prosperaron y se importaron ideas, aciertos y logros del viejo continente.

El revisionismo histórico que ahora es ola en California no la diferencia con los que ya hemos visto en naciones como Cuba y Venezuela, donde sin haber democracia han pretendido y logrado erradicar costumbres, fechas y festejos que antes disfrutábamos.

California es un estado rico, generoso y donde vivir es un placer por su clima siempre amistoso, aunque en fechas recientes los fuegos hacen y causan terror en sus habitantes. Además ideas como esa de quitar el busto o estatua de Colón no erradica o desaparece el hecho histórico, que aunque mucho sufrimos, de no haberse producido seguro estoy, sin ofender a los indígenas, que nuestro 2018 bien podía estar siendo vivido como si aún estuviéramos en 1600.

El viejo continente trajo amargura, pero también abrió el camino al desarrollo que hoy disfrutamos. Erradicando una estatua se cercena la historia, se agrandan los desencuentros y la revisión es revancha, no es justicia.

Laureano Martínez,

Hialeah

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de noviembre de 2018, 6:51 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA