Para volver a ser la Cuba posible
En el artículo Cuba y los agricultores norteamericanos, de la periodista independiente cubana Miriam Leiva [ver Perspectiva, 24 de septiembre], está bien claro que el tema principal no son las referencias a la historia del comercio americano con Cuba en el siglo XVIII, ni el “aumento en la producción de leche un 21% después de una caída de 52%”, cuando la referencia debió haber sido al precastrismo de casi mil millones de litros de leche, el 200% de la actual. El tema es: “Sin embargo, el presidente Obama podría adoptar algunas medidas de flexibilización y al unísono mantener la seguridad de pago por parte del gobierno cubano”. Continúa la cita: “En los años finales de su mandato no estará sometido a las presiones electorales, al tiempo que Hillary Clinton, eventual candidata presidencial del Partido Demócrata, ha reconocido la inoperancia del embargo comercial existente desde 1962”.
Mi opinión: más que el llamado “inoperante embargo”, es un “embargo blindado” desde su adopción por el Congreso de EEUU. No debe ser llamado “inoperante”, lo que parece ser un eufemismo para esconder su blindaje y todos los incesantes esfuerzos frustrados por flexibilizarlo o romperlo.
Los que fuimos víctimas del atraco más grande en la historia de Cuba, desde la patria, la casa y la finca, al recuerdito que había que dejar en la “pecera” del aeropuerto, no, eso no se tapa. Hay otro camino para que en 15 días haya leche, carne y futuro en libertad: es el salir resueltos de los Castros y sus convidados, antes la URSS, y ahora la Venezuela de Maduro, para volver a ser la Cuba posible.
Juan Tomás Sánchez
Coral Gables
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "Para volver a ser la Cuba posible."