La astronauta de la ñ y el acento
Ha tenido muy poca publicidad. Probablemente, la inmensa mayoría de latinoamericanos e inclusive de cubanos, no saben que el 4 de junio, partió hacia la Estación Espacial Internacional (ISS según sus siglas en inglés) una joven doctora en cirugía que además es ingeniera.
Serena Auñón-Chancellor, es hija de Jorge Auñón, ingeniero cubano, Profesor Emérito de la Alabama State University, antiguo alumno del Colegio De La Salle del Vedado en La Habana, exiliado en los EEUU desde 1960. Su madre es Margaret Auñón, escritora de novelas de misterio bajo el seudónimo Maggie Sefton.
Desde muy joven Serena quiso ser astronauta y su padre le aconsejó el camino a tomar. Su vocación era la medicina y eso fue lo que primero estudió. Pero cuando consultó con su padre seriamente sobre su plan de convertirse en astronauta, éste le aconsejo que estudiara ingeniería. Y así lo hizo.
En 2009, se presentó como candidata entre 4,000 aspirantes a nueve plazas de astronautas y fue una de los seleccionados.
Ahí comenzó su entrenamiento, que duró nueve años para ver convertido su sueño en realidad. Aprendió a volar en aviones “jets”, aprendió ruso, se entrenó en el ártico, sumergida en piscinas, pasó por pruebas de resistencia. Y Serena Auñón las pasó todas.
Jorge Auñón tiene tres hijas. Cada una de ellas cuando se casó, adoptó (como es usual en EEUU) el apellido del esposo. Serena también adoptó el apellido de su esposo, Chancellor, pero en honor a su padre conservó el Auñón, e insistió en que su uniforme de astronauta, llevara el Auñón, con la ñ y el acento.
Cumplido el tiempo asignado a su misión, Serena descenderá el 20 de diciembre después de seis meses y dos semanas en el espacio; seis meses y dos semanas sin “ropa vieja” ni frijoles negros, su comida favorita.
Bienvenida a la Tierra, Serena, orgullo de los hispanos y sobre todo de los cubanos exiliados.
Germán J. Miret,
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de diciembre de 2018, 4:04 p. m..