La Cuba libre del futuro será una isla diferente
La Cuba de mis recuerdos, que existe solo en mi mente, dejó de existir en enero de 1959. Era una Cuba imperfecta, pero linda y desarrollada. Si, corrupción había, pero el país progresaba y crecía y, sobre todo tenía, esperanza y alegría.
El pueblo cubano disfrutaba de una fusión inigualable y una cantera de talento, al parecer inagotable. Empresarios, arquitectos, deportistas, artistas y cirujanos eminentes le dieron a Cuba un renombre internacional. Empresarios como los hermanos Mestre y Gaspar Pumarejo, “El genial”; productos como el ron Bacardi y la cerveza Cristal.
Ernesto Lecuona, Osvaldo Farrés, Celia Cruz y Olga Chorens eran estandartes de esa Cuba musical. Era la Cuba de los novelistas y poetas, como Ángel Buesa; súper tiendas como “Fin de Siglo” y “El Encanto” eran éxitos comerciales, como lo fueron los productos “Mirta de Perales”.
Para todos los gustos había balnearios y centros sociales. La Cuba de mis años mozos era imperfecta pero optimista. En esa Cuba mitológica no habían envidiosos comunistas. Si Cuba volviera a nacer, y si volviera a ser libre, pero como la Cuba de mis recuerdos, eso será imposible. La Cuba libre del futuro será una isla diferente a la Cuba de estos versos, pero tomara tiempo y esfuerzo, trabajo y mucho dinero. No será tarea fácil. Habrá que empezar de cero.
Enrique Laufer,
Miami Beach