Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Cartas

Un conservador legítimo no se apropia el cariño a la nación

Ronald Reagan y George H.W. Bush son confirmados como los candidatos a la presidencia y vicepresidencia por el Partido Republicano, el 14 de julio de 1980, en Detroit, Michigan.
Ronald Reagan y George H.W. Bush son confirmados como los candidatos a la presidencia y vicepresidencia por el Partido Republicano, el 14 de julio de 1980, en Detroit, Michigan. TNS

El presidente Ronald Reagan hizo famoso el viejo proverbio ruso “confía, pero verifica”, cuando repitió la frase a menudo en el contexto de sus relaciones con la fracasada Unión Soviética.

Los “conservadores” de hoy rara vez mencionan a su antiguo ídolo presidencial y, lo que es peor, ignoran la importancia que tiene la confianza del pueblo en la veracidad de sus gobernantes.

Los nuevos pseudoconservadores, dentro y fuera del poder, aceptan como verídicas las numerosas falsedades (por no decir mentiras confirmadas por las cortes y otros medios públicos), emitidas por o en defensa, de nuestro actual Presidente.

En realidad, creo que muchas de estas personas confunden lo que quiere decir “ser un conservador”. Para aclarar, después de las últimas elecciones, cambié mi registro de Demócrata para Independiente, en búsqueda de una posición política más centrista, menos dominada por los extremos radicales que nos dividen.

En la edición del 25 de diciembre pasado en el Nuevo Herald, leí con curiosidad un artículo titulado “Doy las gracias por ser conservador”, en la que el autor expresa la confusión a que me refiero:

Creo que un conservador legítimo no limita el tiempo para dar gracias por su bienestar. El autor parece reflexionar sobre el tema solo desde el Día de Acción de Gracias a fin de año.

Un conservador no se apropia el cariño a la nación ni el orgullo de sentirse americano. Un conservador razonable no se apropia del respeto que otros ciudadanos tenemos a la policía, bomberos, oficiales de rescate, miembros de las fuerzas armadas, porque sabe que en esos grupos que nos protegen a todos, existe una vasta pluralidad de opiniones y tendencias políticas. En efecto, nuestros familiares y amigos sirven fielmente, de una forma u otra, y muchos no son “conservadores”.

Un conservador entiende que nuestro sistema económico y político funciona mejor para todos, con los llamados “checks and balances” diseñados en la Constitución y mejorados a través del tiempo por gobernantes prudentes, de toda persuasión, con el propósito de lograr “una unión más perfecta”.

Un conservador no limita la responsabilidad ciudadana a la personal porque entiende que la defensa nacional, los sistemas de transportación, salud, educación, la prosperidad individual y la del país depende tanto de la responsabilidad personal como de la responsabilidad para con nuestros semejantes.

Me alegra que hacia el final de su artículo el autor confiese que “la intolerancia es otro destructor de la felicidad”. Así es y espero que en ese espíritu de tolerancia se anime a luchar para que nuestros gobernantes, de izquierda, derecha y centro, ejerzan el poder bajo la luz de la verdad confirmada en el 2019.

Sergio Clavijo,

Surfside

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA