Cartas

El mundo de los espíritus versus el mundo científico

El choque de dos agujeros negros es un evento extremadamente poderoso que fue captado por primera vez por el Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO). La imagen muestra una simulación computarizada de esta colisión, realizada por el proyecto multiuniversitario SXS (Simulating eXtreme Spacetimes).
El choque de dos agujeros negros es un evento extremadamente poderoso que fue captado por primera vez por el Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO). La imagen muestra una simulación computarizada de esta colisión, realizada por el proyecto multiuniversitario SXS (Simulating eXtreme Spacetimes). TNS

¿Qué es el espíritu, eso que algunos llaman ánimas y que consideran que después de la muerte física se va a vivir a otros lares, al mundo del más allá?

El mundo científico del siglo XXI no ha inventado, que se sepa, ni está enfrascado en esos menesteres de construir de una vez por todas un equipo o sensor capaz de percibir la presencia de los espíritus, como pueden percibirse las ondas gravitacionales que algunos definen como las vibraciones en el espacio-tiempo, el material del cual está hecho el universo y que desde principios del siglo XX, según la Teoría de la Relatividad fueron predichas por Albert Einstein. Sin embargo, a pesar de todos los inconvenientes hoy día han sido reconocidas en laboratorios especiales, como el de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO) en Estados Unidos.

El mundo actual podría clasificarse en dos grandes grupos de homo sapiens: el de los que creen en los espíritus y por tanto también creen en Dios, el Espíritu por excelencia autor y creador de todo cuanto existe; y el de los que consideran que no existen, y que todo comenzó con el “Big Bang”, una explicación materialista —que no tiene nada que ver con el materialismo dialéctico de los comunistas— y junto con muchas otras ramas del saber científico satisfacen las grandes inquietudes del saber humano.

En el mundo científico todo es objetivo. Son realidades visibles o invisibles pero capaces de detectarse y explicar los grandes fenómenos que ocurren en el planeta Tierra y también en el Universo. Si por el descubrimiento de nuevas explicaciones, alguna de las viejas teorías se demuestra que ya no satisfacen al hombre de hoy, se dejan a un lado por obsoletas, reincorporándose las más recientes.

En el mundo de los espíritus nada es objetivo, concreto y siguen vigentes las viejas teorías que les dieron origen las cuales son obligadas a aceptar bajo dogmas de fe y no admiten la incorporación de nuevos criterios más acordes con el mundo en que se vive.

¿Cuánto tiempo más necesitaría la Humanidad para saltar de lo desconocido a lo conocido?

Jesús Lázaro,

Miami

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