Algo se está haciendo mal
He leído en el Nuevo Herald el artículo de Annette López M., El azote del bullying, publicado el 25 de mayo. Más tarde, mirando la televisión española, he visto la noticia sobre el suicidio de una joven estudiante debido al continuo acoso de un compañero de escuela, y segura estoy que, puestos a indagar sobre el tema, muchos más similares sucesos podrían haberse reportado.
Como acertadamente señala en su artículo la periodista, esto no se corresponde con el estrato social ni nada tiene que ver con carencias económicas, y yo diría que sucede a cualquier edad y de disímiles formas, desde las agresiones físicas, abusos verbales, insultos, o simplemente aislamiento social y discriminación. En cualquiera de sus formas es grave asunto.
Sin restar méritos a la gran importancia de la seguridad policial en las escuelas o la vigilante ayuda de los maestros, me atrevería a decir, recordando las palabras de mi madre, que al colegio uno va a instruirse, pero la educación y la formación comienza primero en casa, predicando los padres con el ejemplo, inculcando desde la cuna moral, buenas costumbres, nobles sentimientos, caridad, verdaderos valores, y respeto y consideración hacia el prójimo.
Algo falla en esta sociedad, algo se está haciendo mal o simplemente dejando de hacerse. Se impone reflexionar al respecto por el bien y mejor futuro de nuestros hijos. Necesariamente debemos prestar mas atención a su comportamiento y formación, no sólo la académica si es que queremos para ellos una mejor sociedad sin víctimas ni victimarios, sin abusadores ni discriminados, sin intolerantes o envidiosos, sin descontrolados ni violentos. Porque, como nos decía el Apóstol: “Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen”.
Hagamos porque sean más los del primer bando.
Elena Núñez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de mayo de 2015, 1:14 p. m. with the headline "Algo se está haciendo mal."