Cartas

Jaime Bayly tiene una visión simplista de la crisis de Puerto Rico

Estimado Sr. Jaime Bayly:

En respuesta a las opiniones vertidas en su programa de (el jueves 18 de julio) en torno a la crisis en Puerto Rico, quisiera respetuosamente señalar unos detalles que pudieran traer mayor claridad al respecto.

Primeramente, concurro con sus señalamientos hacia algunos miembros de la farándula y sus expresiones de que el gobernador Ricardo Rosselló es un dictador. No solamente no es cierto, sino que resulta una verdadera infamia confundir la mediocridad de Rosselló con una dictadura como la de Nicolás Maduro. También estoy de acuerdo en que el deber del pueblo es de hacer uso del ejercicio democrático del voto para cambiar de gobierno cuando un gobernante no esté a la altura del oficio que ostenta. Nadie cuestiona ese planteamiento.

Sin embargo, sus señalamientos, parten de varias premisas que no son correctas:

1. En sus comentarios, mencionó que el gobernador Rosselló pertenece al Partido Estadista Republicano. Ese detalle es incorrecto. El Partido Estadista Republicano dejó de existir en 1968, cuando el ex gobernador Luis A. Ferré (y, dicho sea de paso, tío del ex alcalde de Miami Maurice Ferré) fundó el Partido Nuevo Progresista (PNP), en el cual milita Roselló. Este partido político aboga por la inclusión de Puerto Rico a la unión norteamericana como el Estado número 51. Para su información, Rosselló está afiliado al Partido Demócrata de EEUU.

2. Si bien es cierto que el contenido de casi 900 páginas de chat implica al gobernador y otras personas burlándose de mujeres, homosexuales, personas obesas, entre otros, la realidad es que la crisis no se limita a ello. Los siguientes datos que han salido a la luz pública pudieran ofrecer un cuadro más completo que justifican la gravedad de los chats:

Para poner las cosas en contexto, le indico que tres días antes que saliera a la luz pública ese chat, la oficina del FBI había arrestado a unos 10 miembros del gabinete de Rosselló por fraude, lavado de dinero y malversación de fondos.

El chat está siendo investigado por las autoridades federales de EEUU. Esto no obedece solamente a las burlas ni al contenido homofóbico ya mencionado. El chat está siendo investigado por el FBI debido a que entre los integrantes de este se hayan cabilderos y personas que no son parte de la administración de Rosselló y que se encuentran discutiendo información privilegiada que pudiera traducirse en esquemas de malversación de fondos federales.

Mientras que los federales investigan, el Senado de Puerto Rico por su parte designó un comité independiente de juristas para analizar ese chat y hacer recomendaciones que pudieran conducir a un proceso político de impugnación o remoción del gobernador Rosselló de su oficina.

Cabe señalar que el senador de la Florida, Marco Rubio, quien ha demostrado interés en Puerto Rico, expresó su preocupación por la ingobernabilidad del Sr. Ricardo Roselló y el impacto negativo que esto traería para la ayuda federal aún no distribuida para los damnificados del huracán María.

Como indiqué, todos estos señalamientos son públicos y verdaderamente representan la raíz de la crisis en Puerto Rico. Con esto, permítame expresarle mi profundo dolor y vergüenza por lo que ocurre en mi país. Puerto Rico es un país sumamente hermoso que a través de toda su historia se ha destacado por sus grandes líderes en la política, las artes, la literatura, la ciencia, la tecnología, los deportes y en muchas otras facetas.

Al mismo tiempo, miles de puertorriqueños han dado sus vidas en las fuerzas armadas de los Estados Unidos desde el principio del siglo 20. Por eso me ofende mucho la mala percepción de los puertorriqueños como nación, por culpa de unos pocos.

La realidad es que Puerto Rico tiene también un arrastre de problemas históricos y profundos causados en gran parte por la falta de definición en su relación con Estados Unidos. De manera que, ofrecer un análisis de Puerto Rico basado solamente en el resultado de las varias consultas de pueblo sobre si debiéramos seguir siendo un territorio no-incorporado, anexarnos o independizarnos de Estados Unidos sería uno muy superficial, carente de profundidad y poco responsable. En base a esto, me parece desacertado y bastante simplista restarle mérito a la problemática puertorriqueña al compararla con la crisis de derechos humanos y dictaduras que atraviesan Venezuela o Cuba. Son dos temas separados y así deben ser tratados.

No reclamo tener pericia en los asuntos de mi país, pero sí he pasado tiempo estudiando a profundidad y leyendo lo suficiente como para formularme una opinión informada basada en información y no en apasionamientos ni fanatismos. No espero que usted haga lo mismo, pero sí que al menos conozca y respete la sensibilidad que el tema representa para los puertorriqueños como para ser tomado a la ligera.

Respetuosamente,

José R. Bas,

Charlotte, Carolina del Norte

  Comentarios