Cartas

El chisme, una forma de abuso

Los chismes pueden ser considerados una forma de acoso y abuso hacia la personas afectadas.
Los chismes pueden ser considerados una forma de acoso y abuso hacia la personas afectadas. Unsplash

Desde hace quizá varias décadas, se ha hablado sobre el abuso en todas sus manifestaciones: el abuso doméstico, cuando el esposo maltrata y da golpes a su esposa, cuando el esposo abusa de su esposa mediante insultos emocionales o psicológicos; el abuso de los padres a sus hijos, tanto psicológico como físico; el bulliyng, que es un abuso de niños o adolescentes a otros, acosándolos por ser diferente a los demás.

Sin embargo, no se ha hablado de otro tipo de abuso: verbal, emocional, psicológico, que hace tanto daño como los otros. Es el abuso cuya práctica es tan habitual, que pasa desapercibido entre quienes lo practican y hacen mucho daño a quienes son víctimas de esta forma tan particular, que entretiene y divierte a los victimarios.

Es el chisme. Esa forma de difamar a los demás exponiendo a los cuatro vientos los problemas de las víctimas, esa forma de divulgar lo que no les importa, haciendo leña del árbol caído. Lo más interesante de todo es que quienes practican el chisme, los chismosos y las chismosas, son personas que tienen un arrastre muy grande detrás de ellos o ellas.

Nada más interesante para una chismosa, que tiene un hijo narcotraficante, que dedicarse a hablar de las personas que sufren una adicción. ¿Por el placer de chismotear/cotillear? En parte sí, pero sobre todo para desviar la atención que los demás tienen sobre los conflictos que arrastra la chismosa.

Nada más interesante para un chismoso, que ser un individuo homofóbico, que critica a diestra y siniestra a tal individuo que pertenece a la comunidad LGTBQ, cuando quizá él mismo es parte de esa comunidad.

Como sentencia el refranero popular: dime de que te alabas y te diré de lo que careces, que parafraseándolo podría decirse: dime de quién y de qué estas chismeando para saber de que pata cojeas.

Jesús Lázaro, Miami

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