Escuelas de Miami-Dade deben abrir aulas para estudiantes que no tienen computadoras
Sr. Alberto Carvalho: Estamos de acuerdo que lo único que ha detenido un poco esta pandemia del coronavirus ha sido el aislamiento de la población.
Aplaudo que ello ha llegado a las aulas. Nuestra infancia está fuera de peligro. Brillante, señor, brillante su idea. Además, ha logrado que ellos, desde su hogar, mantengan el vínculo con su educación valiéndose de la computadora que es la herramienta esencial que permite ese fin.
Pero, una minoría no tiene acceso a la misma porque son pobres. Sabemos que hay mucho interés en usted, en su Departamento y en aquellos que se esfuerzan para resolverlo, pero no hay dinero para lo mismo.
Me atrevo a hacer una sugerencia: si cada aula está diseñada para acoger (supongo) 30 alumnos, y un tercio o menos de ellos son pobres, ¿por qué no abrimos esos mismos recintos, con los mismos maestros y seguimos dándoles clases a esos pocos que no tienen oportunidad –léase dinero– para adquirir una computadora? Cómo son pocos estudiantes, ellos guardarían las distancias exigidas del distanciamiento social. Además, los profesores, los trabajadores, choferes, bedeles, etc., volverían a su trabajo y esto representaría un alivio económico para ellos.
Gracias por su atención.
Respetuosamente,
Félix (Bibe) Vázquez Robles, Miami