¿Qué pasaría si Trump decide no aceptar una derrota electoral?
El 2020 ha sido un año catastrófico: la pandemia del coronavirus ha cobrado la vida a más de 100,000 personas en Estados Unidos, los contagios superan las expectativas y sus secuelas son inmensas. Incluyen estas una gran recesión económica semejante a la de 1930, millones de ciudadanos han perdido sus trabajos; la recuperación se espera lenta y tardía. Además, las protestas por el asesinato del hombre afroamericano desarmado George Floyd.
Pero también es un año de elecciones presidenciales, y en casi cinco meses se sabrá si el presidente de Estados Unidos será reelecto o no. A propósito de las elecciones, el señor Lawrence Douglas, profesor de Derecho y Pensamiento Social de la Universidad de Amherst (Massachussets), en su libro, “¿Se atreverá? Trump y el inminente colapso electoral de 2020”, presenta cuestionamientos inquietantes.
Por tal motivo la agencia Efe publicó, el 13 de junio, la columna: “¿Está preparado EEUU para que Trump rechace su derrota electoral?”. En el artículo Douglas explica que si llegase a ocurrir esta situación, ocurriría un “escenario de crisis constitucional para la que Estados Unidos no está preparado porque las leyes”, según asegura en su entrevista con Efe, los estadounidenses “asumen” que los líderes acatarán las normas y concederán la derrota.
Recientemente, el presidente cuestionaba en su campaña los resultados del voto por correo, insistiendo, “en que puede provocar un fraude electoral”. Hay que recordar que durante su campaña presidencial no se comprometió a aceptar el resultado si Hillary Clinton hubiera ganado.
También Douglas se cuestiona en su libro “qué pasaría si hay un presidente dispuesto a no conceder la derrota y desafiar la Constitución”. Concluye “que es verdaderamente alarmante descubrir que el sistema no está bien preparado” para hacerle frente a semejante situación, máxime con la composición que presentan la Cámara de Representantes y el Senado divididos ambos por republicanos y demócratas.
Frente a la pregunta de la posibilidad que Trump no acepte el resultado, dado el caso que pierda las elecciones, el profesor Douglas se replantea “cómo el presidente podría desafiar o disputar una derrota electoral en noviembre”, al considerar que las “posibilidades de que eso pase son muy grandes”.
El ensayo termina siendo un conjunto de conjeturas con sus especulaciones, cuya verdad se sabrá hasta el 3 de noviembre.
Jesús Lázaro, Miami.