La otra cara de Cristóbal Colón incluye la colonización y esclavitud
Recientemente se ha visto que estatuas de Cristóbal Colón han sido derribadas junto con la de algunos confederados. Pero, qué tiene que ver Colón en todo esto, si él fue quien realizó el Descubrimiento de América. Así se enseñaba en Cuba la historia, escrita por descendientes de españoles.
Pero la moneda tiene dos caras, ya en 1992, durante la celebración del quinto centenario del descubrimiento, escritores latinoamericanos se referían a este hecho como el Encubrimiento de América. Pues los colonizadores encubrieron los conocimientos en arquitectura e ingeniería de pueblos que fueron capaces de construir Machu Picchu en Perú, y toda una serie de pirámides desde México hasta América Central, algunas de las cuales han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Para su clarificación habrá que analizar el aporte de Colón a la humanidad, en el reverso de la moneda. Tras él, la Corona de España realizó la conquista y colonización del Nuevo Mundo. Ya estas estaban pobladas por homo sapiens que haría unos 20,000 años cruzaron el Estrecho de Bering, y entraron en Alaska, tras una bajada del nivel del mar, producto de una gran glaciación. Estos homo sapiens habrían salido de África harían unos 60,000 años, miles de años después que migraciones anteriores dieron lugar a los neandertales y denisovanos.
Colón se encontró con esos nativos en las tierras descubiertas, a los cuales llamó indios, pensando que había llegado a las Indias, que era el destino de su viaje, sin contar que este otro continente lo separaba de ellas. Los conquistadores y colonizadores exterminaron civilizaciones ya establecidas a las que esquilmaron, quitándoles enormes cantidades de oro, plata, y esclavizaron.
Con el primer oro que llegó de las Américas, los muy católicos reyes de España, Fernando e Isabel, lo regalaron para construir el techo de la basílica Santa María la Mayor, de Roma, una de las cuatro basílicas patriarcales. También, con el oro de las nuevas tierras, Carlos I de España, V de Alemania, sufragó sus guerras imperiales.
Los indígenas ya no resistían más, y el padre Bartolomé de las Casas los defendió, en la Junta de Valladolid, ante un delegado papal. Para sustituir la mano de obra indígena comenzó el tráfico de africanos que eran capturados en África y traídos al Nuevo Mundo como esclavos.
Si se mira el reverso de la moneda habrá que incluir en el legado de Colón la extinción masiva de civilizaciones/culturas indígenas y la esclavitud de los africanos en la industria azucarera.
Jesús Lázaro, Miami.