Y si Capriles tuviera razón
En el muy interesante artículo del pasado domingo “Desacuerdos amplían grietas en la oposición”, los análisis sobre la situación electoral en Venezuela ponen a pensar a cualquier interesado en la política del hermano país.
Por un lado, el camino incógnito de mantener al señor Juan Guaidó indefinidamente como Presidente provisional y por el otro, el participar en una elección propuesta por un régimen ilegal; y de tal manera ilegal que, precisamente, promovió y justificó el nombramiento de Guaidó al cargo que ostenta temporalmente.
Si es penosa la actitud de los valientes opositores Henrique Capriles y María Corina Machado, rompiendo, cada uno a su manera, el frente común anti-Maduro encabezado por Guaidó, no se ven a la vista respuestas prácticas a la continuidad de un presidente provisional, una vez concluida la elección del 6 de diciembre próximo.
Se da por descontado que de no presentarse una oposición enérgica, contundente y unificada, dada la gran cantidad de candidatos opositores “no elegibles”, incluído Capriles, la gran división existente y el actual cansancio político de parte de la población, exacerbado por la actual pandemia, Nicolás Maduro ganaría una buena mayoría, ya que, además, cuenta con una “complaciente” Junta Electoral.
¿Qué hacer entonces para salvar a Venezuela? Pues no habría de otra que unirse patriótica e indisolublemente, romper la apatía, crear un verdadero frente único y repetir la proeza —cosa bien difícil— obtenida en el 2015 de lograr de nuevo la mayoría antidictadura en la Asamblea Nacional, lo cual, con el apoyo internacional, debilitaría aún más al desgobierno madurista.
Tristemente, a pesar de las inseguridades actuales, la variante de la abstención provocaría una nueva “legalidad” del régimen, al igual que la abstención en otro 6 de diciembre, pero del año 1998, dió inicio a la fatídica “dictadura a la cubana” del fallecido Hugo Chávez.
La decisión no es fácil, pero quizás la opción Carriles, aunque imperfecta, sea la única variante realista. Mientras, los que crean, que oren por la patria de Simón Bolívar.
Efraín R. Infante, Miami.