La diferencia entre vivir en libertad y en dictadura | Opinión
La cubanoamericana Magda Montiel Davis califica al presidente Donald Trump de dictador, un presidente que fue elegido libremente por el pueblo americano y que todas sus propuestas de leyes tienen que pasar por el Senado y la Cámara de Representantes. ¿A esto usted le llama una dictadura?
Me extraña mucho que siendo abogada, que debe saber con precisión las leyes de este país, haga ese comentario y además haya escrito un libro defendiendo a Fidel Castro, que fue un verdadero dictador. Pienso que tal vez la Sra. Montiel, que dice ser “cubanoamericana”, no tiene nada que ver con nuestra Cuba, La Perla de las Antillas, y puede ser que haya nacido en Cuba City, un pueblo en el estado de Wisconsin. En realidad, no entiendo su razonamiento, y pienso que, si tanto le gusta el régimen de los Castro, ¿porque vive en la dictadura de Estados Unidos y no se muda a la maravilla de la nueva Cuba?
Yo me atrevo a hablar, no solo de mi experiencia sino de la experiencia de miles de cubanos que salieron de nuestra querida tierra porque la opresión y la falta de libertad nos ahogaba.
Mi familia como muchas otras fue destruida. A mi hermano Tony lo mandaron a la UMAP, un campo de concentración en Camagüey (al que únicamente se podía llegar en carreta) solamente por no pensar como ellos. Años después este murió a los 37 años. Mi padre falleció y yo no pude rendirle mi último adiós porque entonces no se podía viajar a Cuba. Tomó 16 años para que le abrieran la puerta a los cubanos que vivíamos en el extranjero. Esto lo hicieron solamente para permitir la entrada de dólares y tratar de mejorar la situación económica de la isla.
Cuando finalmente pude ir, ví a mi madre pero ella no me pudo ver pues estaba ciega. Quiero aclararle que usted pudo publicar su artículo en la primera página de este diario porque vivimos en un país libre. Mi hermano Ricardo González Alfonso cumplió siete años de encarcelamiento por publicar un artículo expresando lo que pensaba. A eso sí yo le llamo DICTADURA.
Perdóneme Sra. Montiel, pero el beso de Fidel yo lo considero como el de Judas, porque Fidel y los que piensan como él han traicionado nuestro pueblo por más de 60 años.
Olga Alonso, Miami.