El premio de consolación de Trump: solo 4 de años de presidente | Opinión
Quien mejor que Mary L. Trump, psicóloga, que vivió en el núcleo de la familia Trump, para describir la personalidad de su tío, Donald, y el título de su libro ya de por sí lo describe completamente: “Siempre demasiado y nunca suficiente”.
Así fue su estrategia como presidente no. 45.
Siempre demasiado y nunca suficiente para levantar muros de separación con los tradicionales países amigos de Estados Unidos: Canadá, Europa; para levantar muros en la frontera sur, algo que no logró terminar. Para destruir pactos comerciales que tan solo había que mejorar. Para romper tratados, como el Pacto de Irán, que tantos esfuerzos hubo que hacer para establecer la paz con ese pueblo. Para destruir pactos comerciales…
Siempre demasiado y nunca suficiente para ir en contra de los derechos humanos, de la discriminación racial —reabriendo heridas en proceso de sanación—, de la discriminación de las minorías, de los latinos. Para apoyar a los supremacistas blancos.
Siempre demasiado y nunca suficiente por destacarse como acientífico sacando a Estados Unidos del Acuerdo de París, para desacreditar a los epidemiólogos, los científicos que podrían haber tomado medidas adecuadas para contrarrestar los males del COVID-19, y no haber llegado a la muerte de tantos seres humanos. Superan los 240,000.
Siempre demasiado y nunca suficiente para burlarse del uso de la mascarilla, y él mismo fue víctima de lo que crítico. Para burlarse de otros políticos, para burlarse y etiquetar a los que no pensaban como él, batiendo récords de los asesores que botó o tuvieron que renunciar, como si este fuera su programa de telerrealidad, “El Aprendiz”: Tú estás despedido. Sin embargo, él era el aprendiz de presidente, pero después de cuatro años, lo suspendieron, fue despedido.
Siempre demasiado y nunca suficiente para recrear sus vínculos con Putin, enemigo acérrimo de este país. Para decir mentiras, superando los niveles alcanzados por otros.
Siempre demasiado y nunca suficiente para degradar a los que no simpatizaban con él, para incrementar el uso de las armas, para cultivar la división entre los estadounidenses: naturales o nacionalizados.
Al final fue incapaz de conseguir los demasiados ocho años seguidos en la Casa Blanca y tendrá que resignarse con los nunca suficientes cuatro años como presidente de este gran país. Y, ¿qué sucederá cuando pierda la inmunidad presidencial?
Jesús Lázaro, Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2020, 4:49 p. m..