Parece que a muchos en EEUU se les olvidó el significado de democracia | Opinión
Hay miles de personas, quizás millones, que se niegan a aceptar los resultados de las elecciones presidenciales; funcionarios que tampoco aceptan el total de la votación, personas elegidas a cargos públicos ganaron sus contiendas electorales de forma legal, pero se niegan a aceptar o reconocer que el presidente Donald Trump perdió.
¿Cómo hemos podido llegar a esto? En los programas de televisión y radio en que se discuten problemas políticos parece que los participantes están hablando de países y elecciones distintas. ¿Es que todavía no hemos aprendido a vivir en democracia a pesar de vivir en uno de los países más democráticos del mundo?
Los amigos y familiares se pelean unos con otros por sus diferentes puntos de vista en la política. Creo que el actual presidente es la persona que más ha producido separación entre grupos familiares por sus insultos, no solo a sus enemigos políticos, si no también a personas de su propio partido porque no están plenamente de acuerdo con él o porque critican sus ideas o políticas.
De veras que vamos a necesitar un largo tiempo para sanar las heridas y las diferencias, y aprender de nuevo lo que es la democracia y a cómo vivir en ella, y cómo resolver los problemas y diferencias, sin insultos o descalificaciones. El supuesto socialismo fue una gran mentira que le costó a muchos candidatos, sobre todo en la Florida, perder su posición legislativa anteriormente ganada en elecciones. Los políticos basaron su campaña en la supuesta filiación socialista del contrario, en lugar de hablar de su plan para gobernar y resolver los problemas de todos.
Es posible que tengamos que integrar en la educación primaria, secundaria y hasta superior la asignatura “La democracia: qué es y cómo funciona”, para que la gran cantidad de personas que la están ignorando vuelvan a aprender sobre ella y no seamos de nuevo una vergüenza ante los países del mundo que criticamos por su supuesta falta de democracia.
Esperemos que con la gracia de Dios aprendamos de nuevo a sentir lástima por aquellos que nada tienen y que huyen con todas sus pertenencias sobre sus espaldas buscando amparo y que actualmente estamos devolviendo a sus países de origen y muchas veces a su muerte.
Este es un gran país que siempre se ha distinguido por su empatía y ayuda a los perseguidos y abusados del mundo. Debe ser de nuevo la guía moral y humana de la civilización, por algo somos el país más rico y poderoso del universo.
Orlando Marcos, Miami.