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Cartas

Rompiendo el mito promovido por el castrismo de cómo era Cuba antes de 1959 | Opinión

Ni las dictaduras de antaño, ni la corrupción imperante pudieron detener el progreso de Cuba. Solo bastó un par de años, un hombre y su comunismo para llevar a nuestro país a la miseria y a la tiranía.

En 1902 nuestro país se encontraba en ruinas por la guerra de independencia que duró 30 años, pero gracias al trabajo y a las ambiciones innatas del cubano de prosperar, la revolución comunista cuando tomó el poder en enero de 1959 no encontró un país subdesarrollado, sino uno pujante y dinámico en pleno desarrollo, porque todos los gobiernos anteriores, democráticos, corruptos o dictatoriales habían respetado a la libre empresa y a la propiedad privada que son las bases del desarrollo económico, por lo que muchos europeos, especialmente españoles, como el padre de nuestro verdugo que llegó pobre y analfabeto a nuestro país se convirtió en un acaudalado terrateniente.

Cuba siempre fue la posesión más querida de España y a pesar de mantener un gobierno despótico mantuvo a nuestro país al frente de los adelantos de la época.

Cuba en solo 56 años de autogobierno y con una población que no excedía los seis millones de habitantes, se transformó de colonia española a ser uno de los países de más alto nivel de vida del hemisferio.

Para concluir reproduzco parte de una entrevista que se le hizo al “Joseph Goebbels” cubano, Carlos Franqui, cuando rompió con Fidel Castro al “descubrir que la revolución había sido traicionada”, después que lo ayudó a imponer el comunismo en nuestro país:

“Los mitos de Cuba como república bananera, burdel de América, analfabeta, se pueden responder con palabras del propio Fidel Castro o del Che Guevara, rastreándolas en los periódicos de la época. Al triunfo de la Revolución, en Santiago de Cuba, el 9 de enero de 1959, Fidel Castro dijo textualmente: ‘Hemos roto el mito de que no se puede hacer una revolución sin el ejército o contra el ejército, y hemos roto el mito de que no se puede hacer una revolución en un país sin crisis económica’. Guevara, después de su primer viaje por el mundo socialista, dijo que para un cubano, acostumbrado a vivir con los niveles del imperialismo, aquel mundo era sorprendentemente pobre. Estas afirmaciones, por citar sólo dos, contradicen totalmente ese mito. Hay muchos estudios, como los de Leví Marrero, que demuestran que Cuba en los años cuarenta era un país en pleno desarrollo, y la mayoría de la riqueza estaba ya en manos cubanas”.

Hiram González, Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de enero de 2021 a las 1:44 p. m..

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