La invasión del Capitolio será una mancha muy difícil de borrar | Opinión
Reflexionando y mirando en retrospectiva los hechos del 6 de enero de 2021, que pasarán a la historia como una página negra de Estados Unidos, se podrían encontrar varios factores coadyuvantes y entremezclados entre sí, para tratar de explicar lo sucedido.
En primer lugar, utilizando una frase muy conocida por los cubanos: “El autor intelectual” del desastre del Capitolio, cuna de la democracia estadounidense fue Donald Trump. ¿Está convencido Trump de que las elecciones le fueron robadas? Hasta ahora no lo ha podido demostrar, con decenas y decenas de demandas no aceptadas por los tribunales, porque no fue cierto. O, ¿sabe Trump a ciencia cierta que todo es un engaño de su mente? Una mente que no es capaz de aceptar una derrota, de separar la realidad de la imaginación y con esta mentira se autoengaña. Es muy posible que no se autoengaño, pero quiera vender esa imagen: nos robaron las elecciones, fueron fraudulentas/amañadas, los votos por correos fueron manipulados. La mentira repetida una y otra vez se convierte en verdad.
En segundo lugar, tristemente, todos aquellos seguidores de Trump que fueron manipulados y se convencieron, haciéndose eco de las frases del saliente presidente que hubo fraude y que les robaron la presidencia del país durante los próximos cuatro años. La ira y el dolor de estas personas deben ser inconmensurables. Más, si fueron arengados por Trump que no se puso al frente de ellos y marchó al Capitolio sino que, cobardemente, los envió a cometer actos indeseables y vergonzosos para un país faro de la Democracia y la Libertad.
En tercer lugar, habría que considerar la defensa del Capitolio —su policía— y cuestionarse si parte de ella estaba asociada con Trump para en un momento determinado desaparecer y dejar que pasase lo que pasó, o que no tuvo la capacidad de prever lo que podría ocurrir. No obstante, paradójicamente a la ciudad se le recomendó que cubriera con plywood sus vidrieras por temor a las reacciones de los manifestantes. Tampoco la policía del Capitolio pidió ayuda con antelación a tales eventos. La verdad de este aspecto, de momento, no es fácil de discernir.
De cualquier modo, el resultado: la invasión del Capitolio será una mancha muy difícil de borrar y de olvidar. Peor aún, ¿cómo será la vida de todos estos seguidores de ahora en adelante? Vivir, el día a día, con el convencimiento de que les robaron las elecciones les será insoportable.
Jesús Lázaro, Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de enero de 2021, 10:20 p. m..