Otra infamia de Díaz-Canel, ordenar la represión de las protestas pacíficas | Opinión
Escribo después de recibir llamadas telefónicas de Cuba pidiéndome que dé a conocer la situación de las madres, esposas y otros familiares desesperados, que recorren el país de una estación de policía a otra en busca de sus seres queridos secuestrados por el régimen.
El presidente a dedo Miguel Díaz-Canel, en una alocución a sus seguidores los instó a lanzarse a la calle a golpear a los jóvenes que reclaman sus derechos.
La oposición democrática en la isla es inminentemente pacífica. Las calles ya no son solo para los revolucionarios, el régimen ha militarizado pueblos y ciudades, y los líderes de la oposición que no se encuentran encarcelados sufren la presencia de los policías frente a sus casas que no les permiten salir de ellas, ni para ir a las colas a buscar alimentos.
Las declaraciones del señor Díaz-Canel echando a pelear unos cubanos contra otros quedarán a la historia como una infamia más.
Mercedes Esther Agüero Causa, Miami.