El momento es ideal para que el régimen cubano haga una transición democrática | Carta del lector
Este lunes 15 de noviembre será un día de inflexión en la historia reciente de Cuba. Para ese día la oposición organizada, por escrito, pidió permiso en varias provincias de la Isla, para marchar pacíficamente pidiendo libertad de derechos humanos. Sin embargo, el régimen negó el solicitado/deseado permiso.
“Las autoridades cubanas prohibieron la celebración de la marcha opositora prevista para el 15 de noviembre por considerar que sus promotores tienen la intención de impulsar un cambio de régimen y porque algunos tienen vínculos con Washington, según un comunicado oficial emitido el martes (12-10-2021)”.
No son los desafectos con la Revolución del 59, los siquitrillados, los que perdieron sus propiedades, los que iban a las iglesias, los burgueses; son las nuevas generaciones que nacieron y se educaron bajo ese sistema socialista los que quieren salir a pedir libertad. ¿Qué falló? Como siempre, el totí carga la fama: el “embargo”, el “imperialismo”.
¿Qué podría suceder ese día? Es impredecible. El ideólogo del sistema dijo que iba a ser un “fracaso”. ¿Los cubanos de la oposición en desacato a las autoridades se lanzarán a las calles al igual que el 11 de julio? Ese día fue caótico y terminó con el arresto de muchos cubanos algunos de los cuales fueron condenados a cárcel. ¿Cuál será la respuesta del régimen si se efectúan las marchas para reprimirlas? ¿Serán agresivos?
Todo son signos de interrogación y preocupación sobre el pueblo de Cuba que vive en la Isla y está cansado de falta de libertades, escasez de alimentos, de medicinas, de todo lo necesario para poder llevar una vida más decente.
La gran preocupación podría ser las medidas que impondría el régimen para evitar dichas marchas. El momento sería adecuado para que el régimen tomara conciencia del descontento porcentual de la población y se decidiera a crear una transición plausible mediante elecciones libres con la participación de partidos de la oposición.
Si esto se diera, que se ve muy difícil, la oposición en la Isla debería unirse para evitar la formación de varios partidos, pues si la oposición se divide, se dividen los votos, y esto sería negativo para los oponentes al régimen.
Ya han pasado más de seis décadas de un gobierno que prometió libertades, igualdades, derechos y que después de negar que fuera marxista leninista se entregó al régimen de Moscú. Hoy día se diría que lo que tienen los cubanos es un castrismo, aunque de los viejos Castros solo queda Raúl.
Jesús Lázaro, Miami.