Poca piedad para el amigo fiel
Un día que fui a una mueblería cercana al Aeropuerto Internacional de Miami, me llamó mucho la atención ver a un hombre que bajaba de su camioneta un hermoso perro de brillante pelo. Lo llevó a una cerca de alambre donde lo amarró y dejó abandonado bajo un ardiente sol, condenándolo a morir de hambre, calor y sed.
El bello animal no comprendía por qué su amo lo había abandonado y miraba con ojos tristes como se alejaba el vehículo.
Sin poder dar crédito a mis ojos de lo que acababa de presenciar, penetré a la mueblería e hice el comentario. Varios vendedores me dijeron que lo que yo acababa de presenciar era algo muy frecuente.
Afortunadamente, uno de los vendedores se apiadó del animal. Se acercó lentamente a él y le dio agua para que calmara la sed, luego le llevó un poco de comida y dijo que se lo llevaría a un amigo que tenía una finca.
Los animales son seres que sienten, y el perro es el animal más fiel al hombre y no merece ser abandonado a morir de manera atroz, lenta, dolorosa y cruel.
En cualquier país del mundo, La Sociedad Protectora de Animales debería tomar cartas en este grave asunto, y los particulares, cuando vean un animalito abandonado en las calles de la ciudad, tienen la obligación moral de llamar a las autoridades para que tomen las medidas correspondientes.
José M. Burgos S.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2015, 4:00 p. m. with the headline "Poca piedad para el amigo fiel."