Un violento legado
Cuando abro el periódico todas las mañanas y cuando veo la noticias en la tele, me parece que vivimos en un mundo loco. Niños que se mueren de hambre, de sed, de enfermedades o rematados por los terroristas islámicos. La corrupción en los gobiernos es vergonzosa. Cuando a esos políticos corruptos les sacan los trapos sucios a la calle, muchos de nosotros nos quedamos asombrados, pues algunos de ellos, parecían tan honrados y tan dignos que nunca nos hubiéramos imaginado que le robaban el dinero al pueblo tan impunemente, para cubrir sus lujos y extravíos.
Cosas que pasan en nuestro patio, nos rompen el corazón: una abuela mató a su hija, a sus dos nietos menores y luego se suicidó. Un hombre que paseaba a su perro por la acera, muere de un balazo asestado por su vecino indignado porque encontró caca de perro en su jardín. Madres que maltratan a sus hijos; hijos que matan a sus padres; un adolescente que entra en una iglesia de afroamericanos y mata a mansalva al Pastor y a varios feligreses, hiriendo a más de una docena de personas que fueron a misa con sus hijos. Tiroteos callejeros que casi siempre acaban con la vida de inocentes. Una juventud que no sabe divertirse y disfrutar sino es a base de drogas.
Nos ha tocado vivir una época violenta y azarosa, en la cual no sabemos si al salir de nuestra casa nos matará una bala perdida que no era para nosotros.
Me preguntó: ¿Cuál será la herencia que le vamos a dejar a nuestra juventud?
Martha Pardiño
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de julio de 2015, 9:47 a. m. with the headline "Un violento legado."