Entre lo temporal y lo eterno
Muy bueno el artículo del padre Eduardo M. Barrios titulado Revelación y fe [Correo, 27 de septiembre].
En estas cuestiones religiosas me guío por la frase siguiente de personajes que sabían más que yo del asunto. La primera frase es de Blas Pascal, filósofo francés: “Si Dios no existe no pierdo nada creyendo... pero si existe lo pierdo todo no creyendo”. La segunda frase es de Mahatma Gandhi: “Si la muerte no es el preámbulo de otra vida, entonces la vida nuestra ha sido una farsa cruel”. La tercera frase es de Juan el Evangelista: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo Unigénito, para que todo Aquel que en Él crea no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3.16. La cuarta frase es de San Pablo: “Ni ojo vio ni oído oyó, ni pasó jamás por mente de hombre, lo que Dios tiene reservado a los que le aman”.
Nadie se da cuenta de la diferencia infinita que existe entre la temporalidad que tiene parámetros de tiempo: minutos, horas, años, siglos... y millones de siglos; y la eternidad que carece de parámetros. La sola posibilidad de que exista una eternidad para el alma, debe ser un timbre de alarma para el individuo, a fin de que el hombre comprenda su gran importancia. Qué triste es lamentarnos “eternamente”, de no haber sabido aprovechar el camino correcto.
María Guzmán Ortega
Hialeah
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2014, 2:30 p. m. with the headline "Entre lo temporal y lo eterno."