Mentira, ¿quién te lo va a creer?
La espectacular fuga de El Chapo Guzmán no ha hecho más que revelar la corrupción en el gobierno mexicano pero, más que eso, la forma tan burda y falta de respeto de capos y autoridades a la inteligencia humana. ¿Cree alguien que la versión dada por las mismas autoridades es creíble?
Primero que todo, el Chapo no era un vulgar delincuente; era el preso más valioso del mundo de la droga que es, casi, el mundo real. ¿No tenía el Chapo un grillete de los que se les pone a simples presos que salen en libertad bajo palabra? El túnel fue una obra maestra de puntería, pues un pequeño desvío de unas 5 pulgadas al comienzo de la excavación, hubiese desviado el túnel unos 40 o 50 metros de su destino debajo de la ducha de El Chapo.
Por otro lado, El Chapo ya se había escapado anteriormente y todo apuntaba a que lo volvería a intentar. ¿No sabían las autoridades encargadas de su custodia que, si hubiesen estado moviéndolo constantemente de una celda a otra, no hubiesen podido sus rescatadores acertar en qué celda ni qué día y mucho menos a qué hora, el túnel hubiese coincidido con el narcotraficante? Todos los capos de la droga cambian constantemente de casas donde habitan. Eso es una táctica de las guerrillas para no ser detectadas.
Este acontecimiento me recuerda una conocida canción cubana que decía: “Mentira, ¿quién te lo va a creer? Mentira”.
Alexander Domínguez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de julio de 2015, 1:38 a. m. with the headline "Mentira, ¿quién te lo va a creer?."