Habemus embajada
¿Quién lo iba a decir hace seis meses? Los cubanos residentes en los Estados Unidos al mirar hacia el edificio diplomático podrán exclamar: “¿No la veis? Mi bandera es aquella (…) en la cual resplandece una estrella, con más luz cuanto más solitaria”.
¿En qué condiciones se han hecho estas negociaciones y cuáles han sido los resultados? Controversiales. Para satisfacción de unos que no tienen que ser necesariamente castristas; para disgusto de otros. Mientras, en la Isla, los disidentes siguen reclamando igualdad de derechos, siguen recibiendo palizas…Paralelamente, el presidente Obama disidente –opositor de la política hacia Cuba mantenida por 54 años– sigue reclamando el derecho de mantener relaciones diplomáticas, sigue recibiendo palizas: “Ni un centavo para la embajada”. “Nos opondremos al nombramiento de un embajador”, etcétera.
Sí, se mantiene y se mantendrá la controversia, entre los que están a favor de levantar el embargo, abolir la Ley de Ajuste y los que están en contra.
En 1961 el presidente Eisenhower rompió relaciones diplomáticas con Cuba. Apareció en América, desafortunadamente, el primer brote de comunismo y no se contaba con experiencia para combatirlo. Los brotes se han repetido y tampoco se cuenta con experiencia para evitarlos: ciertos polvos traen estos lodos. Ahí están Venezuela, Nicaragua…
Tras más de medio siglo se analiza la historia. ¿Fue una política errada, acalorada, disciplinaria? ¿Pensó el ex presidente que con esa medida liberaría a los cubanos de la dictadura comunista? ¿Fue suficiente o inútil? ¿Qué se ha logrado? Las respuestas pueden también ser controversiales, subjetivas. Pero reflexionando objetivamente quizá ya sea hora de pasar la página aunque sea con mucho dolor y lágrimas. Quizá ya sea hora de buscar nuevos rumbos, nuevos horizontes.
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2015, 0:01 p. m. with the headline "Habemus embajada."