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Cartas

El bloqueo de Cuba, ¿y ahora qué?

El bloqueo económico de Cuba por parte de Estados Unidos no ha servido para nada y sí a la propaganda del gobierno cubano. El amor propio y el orgullo de los gobiernos norteamericanos, es lo único que primó para que el bloqueo haya persistido hasta ahora. Sin embargo, lo que debiera ser un motivo de júbilo y celebración por parte de los cubanos y en especial del gobierno de la isla, es tomado por éste con recelo y desconfianza. ¿Y cómo no? porque el levantamiento de toda restricción pondrá en evidencia los males del sistema imperante en Cuba y dejará sin argumentos y sin discurso a los Castro, que no podrán ya explicar sus carencias y dificultades echando la culpa a EEUU y al “bloqueo”.

En realidad, hace muchísimos años que el “bloqueo” no podía ni debió hacer mella en el país caribeño, por la sencilla razón que ni México, ni España ni Canadá, ¡nunca! formaron parte del bloqueo convocado por EEUU y como México y Canadá han tenido, y tienen, libre comercio con su gran vecino y España, con el resto del mundo, si Cuba hubiese querido adquirir bienes de cualquier parte el mundo, incluyendo al propio EEUU, podría haberlo hecho a través de estos tres países y actualmente, con cualquiera.

¿Por qué no lo ha hecho entonces? Por la sencilla razón de que no ha podido, porque su sistema comunista, que prohíbe la empresa privada y la iniciativa y los emprendimientos de los particulares, concentrando todo el Estado y sometiendo a su pueblo a los racionamientos de una planificación central, donde solo se produce y consume lo que el gobierno autoriza, es un sistema que no genera divisas y, por lo tanto, los cubanos no tienen dinero para comprar bienes, como cualquier otro país del mundo, pero no por culpa del bloqueo. Las divisas que generan provienen principalmente del turismo y recién luego que el gobierno cubano hiciera una apertura a la inversión extranjera, principalmente española, para la construcción y explotación de hoteles, que dicho sea de paso, bajo la figura de una asociación con el Estado, tributan menos que lo que tributarían, con el mismo emprendimiento, en su país de origen. A ello se suma una pobre exportación de productos agrícolas, habanos y ron. Es por ello que si Cuba, ya no EEUU, acepta un cese total del “bloqueo”, quedará expuesto a la verdad.

En definitiva, el “bloqueo a Cuba” siempre fue un gran cuento, que permitió a los Castro contarlo como tal, pero la fantasía ha terminado y la reemplazará la realidad.

Oscar Adarvez

San Juan, Argentina

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de agosto de 2015, 2:48 p. m. with the headline "El bloqueo de Cuba, ¿y ahora qué?."

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