Un mal pacto con Irán
El artículo Dormir con el enemigo, de la periodista Rosa Towsend [Perspectiva, 27 de agosto] es más bien pacifista y justifica el pacto nuclear con Irán, partiendo de la idea que es mejor un mal arreglo que un buen pleito.
“Un voto negativo en Washington provocaría el peor de los escenarios”, dice la columnista. Pero pienso que un voto negativo obligaría a Irán a aceptar mayores controles y restricciones para poder recibir sus miles de millones de dólares congelados, que necesitan los ayatolas para seguir armándose y ayudar a los grupos terroristas
islámicos.
El comienzo del artículo dice: “Tal ha sido la estampida de empresarios europeos hacia Irán desde que se firmó el acuerdo nuclear en julio que el aeropuerto de Teherán ha abierto una sala especial para recibirlos”.
Recuerdo que un dirigente soviético dijo que si se abriera una licitación internacional para comprar cuerdas para colgar a los capitalistas, los vendedores harían cola para ofrecer sus productos.
José Weiss
Bal Harbour
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de agosto de 2015, 0:48 p. m. with the headline "Un mal pacto con Irán."