Drama humano
El cadáver de un niño en una playa turca es una escena desgarradora que emociona a todo ser humano con sensibilidad. Observamos un movimiento masivo migratorio en el Medio Oriente, que está batiendo récords en la ruta del Mediterráneo, con más de 2,500 personas muertas, debido a las guerras en la región. Muchas familias con niños se ven forzadas a huir de sus países natales y jugarse la vida para entrar en Europa. Es un genuino drama humano. No podemos ser indiferentes; además, nos toca muy de cerca.
A la caída del gobierno de Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959, vino el establecimiento de un régimen tiránico comunista que abrogó la libertad y los derechos individuales en Cuba. Esto produjo un éxodo de cubanos, cerca de 2 millones entre 1959 y 1962. Ese éxodo de cubanos no tiene precedente histórico en nuestro hemisferio.
Esperamos que los gobiernos de Europa acojan a los desplazados por las cruentas guerras y que les ofrezcan un plan adecuado a sus necesidades, como hizo EEUU con nosotros los refugiados. El Papa Francisco ha hecho un llamado a todas las parroquias de Europa para que acojan a los recientes inmigrantes.
Un gran jesuita, Anthony de Mello, profesor de la Universidad de Fordham, nos dice una frase certera: “La mayoría de las personas aman la humanidad. Es al que vive al lado a quien no pueden soportar”.
Marino López-Blanco
Key Biscayne
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2015, 0:06 p. m. with the headline "Drama humano."