Cuba: el poder del prestidigitador
Quisiera que fuera un mal sueño, pero desafortunadamente es una triste realidad haber visto a Raúl Castro nada menos que en la ONU, hablando barrabasadas y exactamente con el mismo discurso de hace 56 años, y para más tristeza frente a un presidente de Estados Unidos que lo está premiando con una amplia sonrisa, que humildemente creo es una afirmación rotunda a todas las exigencias de Castro.
Los hermanos Castro acabaron con las riquezas que encontraron en Cuba, acabaron con la Unión Soviética, acabaron con Venezuela y ahora quieren acabar con Estados Unidos. Antes del 1 de enero de 1959, Cuba era la azucarera del mundo, y además exportaba ganado vacuno, café, algodón, cobre y muchas cosas más.
Los Castro se han hecho los víctimas de lo que ellos mismos crearon: pobreza, ruina, decadencia, y lo han repetido tantas veces que han contribuido a que muchos países se lo crean. No esperemos mejora en el cubano de a pie, ellos seguirán pasándola mal y las arcas de la familia Castro seguirán enriqueciéndose.
Los hermanos Castro han tenido el poder del prestidigitador, hacer ver a las personas lo que ellos quieren que vean. Roguemos que Estados Unidos no caiga en ese embrujo fatal y pare a esos hermanos, que son la desgracia de Cuba.
Esther Almeida-Díaz
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2015, 1:49 p. m. with the headline "Cuba: el poder del prestidigitador."