Rehabilitar a los reclusos
Criticamos las cárceles de nuestros vecinos y ¿las nuestras qué? Hoy cae preso lo mismo por delito grave que por menores, o por cebos policíacos (en Internet la mayoría). Y hablo de las prisiones estatales no la que fue visitada por el presidente Obama –que esas son un paraíso para los que roban al Medicare, malversan en cargos públicos. Los que de verdad son tratados en muchos, o mayoría, de los casos inhumanamente, no tienen un sistema educacional o preparatorio para la vida después de cumplir su pena, y además tienen que pagarles.
¿Cómo es posible que nadie vea este abuso? En muchos casos son jóvenes de 20 y tantos años y pierden todo por el error que sea, que muchos son de juventud y de tecnología. ¿Cómo pueden pagar si no les dan trabajo en ningún lugar por poseer un récord llamado criminal y con grillete, GPS? Es sancionar a las familias que, como padres y madres, sufren al ver a sus hijos en esa situación a pesar del error cometido – y que muchas veces son los mismos oficiales que se encargan de culparlos con amenazas en interrogatorios–, como es el caso más reciente del que pasó 25 años de su vida encerrado por un delito que no cometió. Y luego viene el famoso “I’m Sorry”.
Nelson Valdés
Por e-mail
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2015, 3:44 p. m. with the headline "Rehabilitar a los reclusos."